Atención Farmacéutica Confiable

  • Laxantes: solución y problema

    Los laxantes son fármacos que ayudan a eliminar heces, agua y sodio del organismo y así aliviar los síntomas del estreñimiento, sobre todo en personas que sufren de enfermedades cardíacas, hemorroides, entre otros.

    Se presentan en forma de cápsulas, pastillas, solución líquida y jarabe. De acuerdo a su mecanismo de acción, pueden clasificarse en los siguientes grupos: Agentes formadores de masa, Agentes emolientes y lubrificantes, Laxantes osmóticos y Estimulantes por contacto.

    Se sugiere consumir este tipo de medicina únicamente bajo especificación médica.La ingesta excesiva de estas sustancias puede provocar graves consecuencias como las siguientes: Diarreas acuosas con severa pérdida de agua, Cólicos, Diarrea en hijos de madres lactantes, Pérdida de la función normal del intestino, Mala absorción de nutrientes, Colon catártico, Estreñimiento después de la limpieza intestinal, Pigmentación oscura de la mucosa rectal, Desnutrición, Hipotensión, Aumento de riesgo de diabetes, Aumento de ácido úrico y gota.

    Para evitar el uso dependiente de estos fármacos y así prevenir sus efectos negativos, es mejor acudir al gastroenterólogo antes de tomar cualquier decisión.

    Al momento de tratar el problema y decidir si debe recetarle o no laxantes, el médico tomará en cuenta factores como la edad, la historia de la enfermedad, los trastornos asociados, lo avanzado del problema y la tolerancia a los medicamentos.

  • Otra alternativa: la fibra

    Los laxantes no son la única solución para combatir la constipación. Cambiar los hábitos alimenticios y el estilo de vida pueden hacer la diferencia. Muchos especialistas recomiendan una dieta balanceada con alto contenido de fibra.

    Naranjas, toronjas, kiwis, mandarinas, ciruelas, uvas, fresas e higos son excelentes ejemplos de frutas con un alto contenido de fibra. También alimentos como trigo, cereales, arroz integral, aportarán a regular el funcionamiento del intestino.

    Asimismo, el consumo de abundante líquido (tres a cinco litros diarios), el ejercicio físico rutinario ydesarrollar un hábito en las idas al baño, contribuirán a mejorar la situación del paciente sin necesidad de recurrir a estas sustancias.

  • Pérdida de agua

    El uso de laxantes no disminuye el volumen de grasa, sino de agua. Estos fármacos recogen el agua del cuerpo y luego se pasan a través de los movimientos intestinales. Cuando esto sucede, su cuerpo perderá toda el agua y podría incluso deshidratarse.

    Acuda al médico si:
    - El estreñimiento es fuera de lo común.
    - Percibe presencia de sangre en las heces.
    - El problema se agrava por más de tres semanas.
    - Siente dolor al evacuar.